
Mantequillas saborizadas: el secreto para transformar cualquier snack
La mantequilla sola ya es deliciosa, pero cuando le agregas hierbas, especias o un toque dulce, se vuelve una bomba de sabor que puedes untar en prácticamente todo. Las mantequillas saborizadas son fáciles de hacer en casa y pueden transformar desde una rebanada de pan hasta una cena improvisada.
¿Por qué deberías probarlas?
Son una forma simple y rápida de darle un giro a lo que ya tienes en casa: pan tostado, verduras cocidas, pasta, arroz, elotes, galletas saladas… lo que se te ocurra. Además, puedes preparar varias versiones en un solo día y guardarlas en el refri listas para cualquier antojo o visita.
Ideas para inspirarte
Aquí algunas combinaciones ganadoras:
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Mantequilla con ajo rostizado y perejil: perfecta para panes, pastas o papas al horno.
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Mantequilla de maple con nuez y canela: un must para hotcakes, waffles o panecitos dulces.
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Mantequilla de chipotle y limón: ideal para maíz, arroz, pescado o para darle un punch a unas quesadillas.
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Mantequilla con miel y lavanda: para untar en galletas o usar como topping en helado de vainilla.
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Mantequilla con curry y cúrcuma: una mezcla especiada que puedes usar en verduras asadas o arroz.
¿Cómo hacerlas?
La base es siempre mantequilla a temperatura ambiente. A eso le agregas los ingredientes que quieras (puedes machacarlos o picarlos finito), los mezclas y los vuelves a refrigerar. Aquí puedes ver una guía paso a paso muy útil de Bon Appétit.
También te puede inspirar esta receta en The Kitchn donde explican cómo armar un bloque y cortarlo en medallones, para tener porciones listas para usar en cualquier momento.
Publicado por Redacción.
