Naomi Elishuv llevaba toda una vida dedicada a la música. Era una de las violinistas de la Orquesta Sinfónica Nacional de Lituania pero su carrera profesional fue demasiada corta. Hace más de 20 años tuvo que dejar de tocar el violín por unos temblores en las manos que le impedían seguir haciendo lo que más le gustaba.

La semana pasada, Naomi fue intervenida en el centro médico Sourasky de Tel Aviv y, para que los médicos pudieran ver dónde estaba exactamente la zona afectada, le pidieron a Naomi que, durante la operación, hiciera lo que mejor se le da: tocar el violín.

El cirujano que llevó a cabo la operación, Yitzhak Fried, dijo que nunca antes había operado en estas condiciones, es decir, con su paciente tocando un instrumento, pero que era la mejor manera para descifrar la zona afectada y poder corregir los problemas de los temblores.

Así que mientras Naomi interpretaba a Mozart, el equipo médico hacía su trabajo colocando un implante neural para controlar el temblor.
Como explica en Haaretz, Fried “estoy complacido por haber tenido la oportunidad de disfrutar de un concierto privado de una artista tan talentosa y honorable”.

Después de la operación, la paciente no podía estar más feliz y tenía la sensación de “empezar a vivir otra vez”. Porque cuando alguien tiene una pasión, por muy dolorosa que sea, cuesta tener que abandonarla. Naomi no lo tendrá que hacer porque ahora podrá volver a tocar el violín en público.

 

Con información de Cribeo