ESENCIALISMO

Al parecer tenemos un problema y lo peor de todo es que no sólo lo sabemos sino que incluso nos ufanamos de él. No es nada raro escuchar gente decir: “Tengo tanto trabajo que estoy durmiendo cuatro horas al día en promedio” Lo sorprendente es que eso no es una queja sino que les enorgullece, esto es un problema y son muchos en la misma situación.

Este texto está basado en un artículo publicado originalmente en Harvard Business Review.

Es raro darse cuenta de cómo la gente racional tiene comportamientos irracionales, esto puede ser debido a que estamos sumergidos en una serie de burbujas dentro de otras burbujas y para poder sobrevivir en el mundo actual, tenemos que ser parte de esto o al menos nos vemos afectos o infectados. Esta serie de burbujas no es independiente o nueva, estas envuelven otras burbujas del pasado, es lo que podemos llamar -La burbuja del “Más”-

La naturaleza de estas burbujas es sobrevaluar algún activo hasta reventarla, es entonces cuando (mientras te rascas la cabeza) te vas a preguntar ¿Porqué fui tan irracional? El “activo” que estamos sobrevaluando ahora es: La sensación de hacer todo, lograr todo y tenerlo todo. Es lo que Jim Collins le llama “La indisciplinada búsqueda de más”

Esta burbuja está alimentada por tres grandes elementos: Smartphones, redes sociales y consumismo. El resultado no sólo es sobrecarga de información sino también de opiniones. Estamos (más que nunca en la historia) al pendiente de lo que la gente hace y por ende de lo que “deberíamos” estar haciendo nosotros. Esto nos arroja como resultado el querer ser superhombres y supermujeres que pueden lograrlo todo. Por supuesto ante esto nos enorgullece alardear acerca de lo ocupados que estamos y todo el trabajo y pendientes que tenemos en nuestro camino a ese supuesto éxito, ya que estos son símbolos de lo que importantes que somos.

Esto se convierte en la droga de “buscar más” y queremos tenerlo todo, hasta actividades extracurriculares como cursos, danza, idiomas, deportes etc. Con esto logramos también saturar nuestro tiempo, dormir mal y claro, grandes cantidades de stress.

En consecuencia de la búsqueda de más, necesitamos siempre más, más tecnología, más gente, delegar más, para ver si así tenemos más tiempo libre y ¿sabes para qué? tiempo para poder hacer más cosas.

Afortunadamente existe un antídoto para “La indisciplinada búsqueda de más” y es “La disciplinada búsqueda de menos pero mejor” es esto lo que podría ser la nueva forma de vida: “El esencialismo”

-El esencialismo y cómo enfocarse en lo importante.

Los esencialistas, cómo lo dice el término, son gente que se enfoca en lo esencial de las cosas y deja a un lado el resto. Es el tipo de persona que se permite hacer una caminata por las mañanas para pensar y aclarar la mente. Se organizan para tener fines de semana (en los cuales no trabajan), apagan sus gadgets durante periodos definidos en la noche para desconectarse o incluso tienen espacios libres de conexión en casa para poder estar offline. En vez de pasar tiempo en facebook lo intercambian por hacer unas llamadas a la gente que realmente les importa y en vez de tener “juntitis” en la oficina, programan bien sus agendas para lograr el trabajo en tiempo y de forma productiva.

Esta manera de pensar y de actuar es inminente, porque cuando la burbuja del “Más” se reviente (sucederá tarde o temprano) entonces vamos a despertar para darnos cuenta de que perdimos nuestro preciado tiempo en cosas sin valor o asuntos sin importancia. Despertaremos para saber que descuidamos las pocas cosas que valen la pena por atender las tantas cosas abrumadoras pero triviales. Despertarás a una realidad que te obligará a darte cuenta que una vida así de saturada es una vida vacía.

Por eso te invito a que hagas caso a esta tendencia y te enfoques en lo importante. Es la misma sensación que te daría sacar todas esas cosas del closet que no usas pero como estorban, has espacio en tu vida para menos pero mejores cosas.

Checa estos artículos que hablan acerca del daño de las redes sociales: “La soledad y el internet” y también “La razón por la cuál no deberías tomar a Facebook tan en serio”