Investigadores han descubierto continuamente nuevas maneras de probar farmacéuticos y un grupo podrá estar cerca de desarrollar un cuerpo humano artificial miniatura.Rashi Iyer y un grupo de investigadores están cerca de terminar con el desarrollo de ATHENA (por sus siglas en inglés), el cual actúa como un cuerpo pequeño y replicado para pruebas de toxicidad. El proyecto de 5 años y $19 millones es para brindar una alternativa a usar animales para probar medicamentos al usar a órganos sustitutos y tecnologías de espectrometría en masa para analizar como afectan al cuerpo humano los medicamentos.

ATHENA esta hecho actualmente de un hígado, corazón, pulmón y riñón artificiales, los cuales miden lo mismo que un smartpohone y funcionan como órganos humanos.

Eventualmente, el equipo quiere usar más que sólo órganos y usar también los vasos y los tejidos que los rodean, logrando que ATHENA funcione más como un ser humano.

“Nuestra meta final es crear un pulmón que respire, un corazón que late, un hígado que metaboliza y un riñón que excrete, todo conectado con una infraestructura de tubos parecidos a la forma que los vasos conectan nuestros órganos,” dice Iyer.

Los científicos han intentado imitar las reacciones químicas y hasta los procesos de los órganos fuera del cuerpo por un buen rato ya, usando dispositivos diseñados para imitar órganos individuales. ATHENA toma esos procesos a escala y en lugar de ponerlos en un chip, los pone en órganos sintéticos.

Los órganos conectados de ATHENA también podría permitir a los investigadores probar drogas en más de un órgano específico, viendo cómo la sustancia afecta otros órganos simultáneamente.

Al proyecto le falta mucho tiempo antes de que pueda reemplazar a los animales totalmente, pero si promete ser una alternativa viable a futuro.

Publicado por Othón Vélez O’Brien.