cerebro

Escrito por Paco Poncho Rodriguez

Hace tiempo me enseñaron en la escuela que en la cabeza de todo el mundo existían millones de neuronas que generaban conexiones eléctricas para que nuestro cuerpo pudiese funcionar, que ellas eran las encargadas de todos los procesos químicos que nos permitían un funcionamiento adecuado de los órganos del cuerpo y que en ellas se generaban todos los pensamientos y sueños que en el día a día vivíamos. Sin embargo y tras mucho tiempo de cabildear me he percatado que en la cabeza del hombre moderno  -aquí si me refiero al genero hombre en lo particular- sólo viven  DOS NEURONAS, UN HAMSTER (en algunos casos ardilla) y UNA NUEZ, el resto de las neuronas permanece en el sistema límbico gritando a todo pulmón “pelos, pelos, pelos” ….

            Para darme a entender o dar una explicación mas coherente explico…

Las DOS NEURONAS son las que no se dieron cuenta y se quedaron abandonadas en esa gran vaciedad craneal y normalmente una es drogadicta y la otra alcohólica (de ahí su falta de atención) o en algunos casos la drogadicta es un cisticerco alocado con problemas de personalidad y hace las veces de neurona. Por lo tanto, sucede que al decidir el hombre en cuestión hacer algo le dice una a la otra:

-Oye este “wey” está haciendo algo

A lo que la otra contesta

-no lo peles déjalo que la cague solo

            El HAMSTER O LA ARDILLA, que normalmente esta dormido/a, solo se despierta cuando el sistema empieza a fallar y requiere algo de energía para seguir operando.

            La NUEZ pues esa simplemente está, no estoy muy seguro de para que pero creo que imita bastante bien el efecto óptico que un cerebro tendría de encontrarse en el lugar adecuado.

            El resto de LAS NEURONAS y Cisticercos hicieron su cambio de zona hacia el sistema límbico que es -según entiendo- el área de cerebro mas primitiva y la cual controla todos los aspectos animales de un hombre, de ahí, el grito interminable de “pelos, pelos” al que me refería hace unos momentos, que en estas épocas ya no aplica tanto por  que las féminas ya tienen tendencias más a lo “Telly Savala”  (hombre calvo de serie televisiva de mis épocas)

            He ahí el brillante descubrimiento, que solo me hace darme cuenta que efectivamente mis DOS NEURONAS me dejaron escribir esta serie de sandeces sin detenerme a recapacitar antes de hacerlo y que el resto de neuronas están pensando en la escultural mujercita que de reojo vi en el tv notas que contento un voceador vendía mientras yo me encontraba en el tremendo tráfico de esta nuestra queridísima Ciudad de México.