
Si eres de los que ven rostros en todas las cosas que miran, te tenemos una noticia: no estás solo. Durante los últimos 10 años el artista francés Gilbert Legrand se ha dedicado a encontrar a los personajes ocultos en objetos de uso cotidiano. Su visión caprichosa transforma todo tipo de objetos en cosas que no eran: un gancho de ropa se convierte en un ratón con zapatos deportivos; un pincel se transforma en un adolescente con una actitud (y un peinado malvados); y las hojas de unas tijeras se vuelven una pareja amorosa.