Papa, Francisco, favela, Brasil

El papa Francisco visitó este jueves una de las comunidades más pobres de Brasil, la favela Varginha, al norte de Río de Janeiro, donde envió un mensaje de esperanza e hizo un llamado a trabajar por un mundo más justo y solidario.

“Nunca se desanimen, no pierdan la confianza, no dejen que la esperanza se apague. La realidad puede cambiar, el hombre puede cambiar. Sean los primeros en tratar de hacer el bien, de no habituarse al mal, sino a vencerlo”, dijo el Papa en Varginha, una de las comunidades más violentas del país.

El sumo pontífice hizo un llamado a los de más recursos, a los poderes públicos y “a todos los hombres de buena voluntad comprometidos en la justicia social” para que, según sus propias palabras, no se cansen de trabajar por un mundo más justo y más solidario.

“Nadie puede permanecer indiferente ante las desigualdades que aún existen en el mundo. Que cada uno, según sus posibilidades y responsabilidades, ofrezca su contribución para poner fin a tantas injusticias sociales. No es la cultura del egoísmo, del individualismo, que muchas veces regula nuestra sociedad, la que construye y lleva a un mundo más habitable, sino la cultura de la solidaridad; no ver en el otro un competidor o un número, sino un hermano”, explicó.

Asimismo, el Papa dijo que la medida de la grandeza de una sociedad está determinada por la forma en que trata a quien está más necesitado, a quien no tiene más que su pobreza.

En otro aparte de su discurso, Francisco dijo que “es necesario dar pan a quien tiene hambre; es un acto de justicia. Pero hay también un hambre más profunda, el hambre de una felicidad que sólo Dios puede saciar”.

El sumo pontífice también tendrá su primer encuentro con los participantes de la Jornada Mundial de la Juventud en la playa de Copacabana y bendecirá la bandera olímpica.

CNN