[sws_blockquote align=”” alignment=”” cite=”” quotestyles=”style02″]Beatriz, la joven salvadoreña que padece lupus y una enfermedad renal a la que la Corte Suprema del país negó la posibilidad de abortar, fue sometida a una cesárea tras sufrir dolores por su embarazo, informaron las autoridades sanitarias del país centroamericano. La mujer se recupera, pero su bebé, una niña, nació sin cerebro y murió horas después. [/sws_blockquote]

Beatriz —un nombre ficticio para resguardar su identidad— comenzó a sentir dolores durante el fin de semana, por lo que las autoridades decidieron aplicarle el procedimiento autorizado por el Ministerio de Salud para cuidar su integridad, informó la titular de la dependencia, María Isabel Rodríguez.

La cesárea fue confirmada por uno de los grupos de activistas que ha acompañado a Beatriz durante su petición de aborto ante la Suprema Corte. “Ya la operaron, fue una operación limpia”, dijo a EFE la presidenta de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, Terapéutico, Ético y Eugenésico, Morena Herrera.

La bebé murió unas cincos horas después del alumbramiento debido a que, como se había detectado en exámenes médicos, carecía de cerebro, una situación que en términos médicos es conocida como anencefalia, informó la ministra de Salud. La operación fue realizada en el Hospital de Maternidad de San Salvador, donde se encuentra desde hace varias semanas.

Beatriz recibió a fines de mayo la negativa de la Suprema Corte a una petición hecha para sometrse a un aborto terapéutico. La máxima instancia judicial del país determinó que “los derechos de la madre no pueden privilegiarse sobre los del nasciturus (el que ha de nacer) ni viceversa”.

La Corte fue criticada por emitir su resolución casi un mes y medio después de recibir la solicitud de Beatriz, presentada el 11 de abril. Sin embargo, la joven de 22 años recibió un día después del fallo medidas provisionales dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El tribunal con sede en Costa Rica pidió al Estado salvadoreño acciones para proteger la salud de Beatriz, entre ellas un aborto terapéutico.

El Ministerio de Salud determinó después que Beatriz podría ser sometida a un “parto inducido”, debido a que ya había superado las 20 semanas de embarazo y, por tanto, también el periodo para abortar.

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[sws_yellow_box box_size=”700″] Un detonante del debate [/sws_yellow_box]

El aborto está prohibido en todas sus formas por las leyes salvadoreñas desde 1998. El país centroamericano es uno de los cinco en América Latina que prohíben el aborto en todas sus formas.

El caso de Beatriz reavivó el debate entre abortistas y activistas provida en El Salvador y en países de la región. Grupos a favor del aborto se congregaron durante mayo en las afueras de la Suprema Corte para pedir al tribunal que aprobara la solicitud de la joven. “Mi cuerpo es mi protesta”, gritaron algunas mujeres durante la manifestación.

En tanto, ciudadanos consultados por CNN aplaudieron la negativa de la Corte como una medida que beneficiaría la defensa de la vida. “La Constitución establece con claridad que existe vida desde el momento de la concepción y por tanto cualquier cosa que atente contra la vida es asesinato”, dijo a fines de mayo el diputado del Partido Demócrata Cristiano, Rodolfo Parker.

El abogado de la joven, Víctor Mata, consideró que la petición de aborto de su cliente “es un procedimiento normal que se hace en los tribunales, que es un tanto inusitado porque en materia constitucional hasta ahora se está haciendo” en El Salvador.

En Nicaragua, un país vecino, manifestantes se reunieron afuera de la embajada salvadoreña en Managua para apoyar a la peticionaria de aborto terapéutico. “Puede ser una buena señal para miles de mujeres que como Beatriz hay en Centroamérica”, dijo Patricia Orozco, una manifestante, sobre la posibilidad de que la Corte autorizara la solicitud de la chica salvadoreña.

La esposa del presidente salvadoreño, Vanda Pignato, pidió este martes dejar “en paz” a Beatriz, tras conocerse la cesárea a la que fue sometida. “A los medios de comunicación, a la sociedad, a las activistas de los derechos de las mujeres, a las que dicen que son activistas por defender a las mujeres (…) que por favor dejen de utilizar el caso de la señora Beatriz, dejémosla en paz”, dijo Pignato, esposa de Mauricio Funes.

CNN