Soft Gradient Beckons

El nuevo sencillo de Rival Consoles, Soft Gradient Beckons, no solo invita al oído: también atrapa la mirada. Para su videoclip, el músico británico Ryan Lee West recurrió al artista multidisciplinario Anthony Dickenson, quien creó una pieza visual tan experimental como emotiva, donde la frontera entre lo digital y lo analógico se disuelve en tinta negra.

El video es el resultado de un proceso artesanal que tomó nueve meses. Dickenson pintó a mano miles de cuadros sobre largos rollos de papel, usando tinta negra para construir una animación que remite al cine en su forma más pura: cuadro por cuadro, capturado como si los rollos fueran celuloide pasando por un proyector.

La pieza comienza con el videoclip completo y continúa con un breve detrás de cámaras que revela lo intensivo y obsesivo del proceso. Dickenson utilizó cámaras montadas en drones y patinetas para grabar tanto los detalles como las composiciones completas dispuestas cuidadosamente en un almacén. Así, su trabajo se convierte no solo en animación, sino en instalación artística.

Este enfoque nació de un “error”. Dickenson explica que años atrás, al experimentar con monoprints y rodillos de tinta, notó que las texturas y marcas imperfectas que surgían de forma accidental eran sorprendentemente animables. En vez de corregirlas, decidió dejar que las imperfecciones fueran parte esencial de la narrativa visual.

“Me encantan esos momentos en los que los errores te revelan algo nuevo”, comenta. “Si no los incluyera, mejor haría todo con IA”.

La obra es una oda a la paciencia, al azar y a la belleza que nace de lo no calculado. En tiempos donde lo automático parece ser la norma, Soft Gradient Beckons nos recuerda que lo humano todavía tiene algo que decir.

Publicado por Redacción.