Estamos tan acostumbradas a estar constantemente estimuladas que el simple hecho de aburrirse nos genera ansiedad. Agarramos el teléfono, ponemos una serie, abrimos redes… cualquier cosa con tal de no leer más
Estamos tan acostumbradas a estar constantemente estimuladas que el simple hecho de aburrirse nos genera ansiedad. Agarramos el teléfono, ponemos una serie, abrimos redes… cualquier cosa con tal de no leer más