
Después de la introspección de Cáncer, la temporada de Leo —que va aproximadamente del 22 de julio al 22 de agosto— nos invita a salir al escenario, aunque sea uno improvisado en la sala de tu casa. Este periodo, regido por el Sol, no se trata solo de “brillar” en el sentido más estético, sino de recordar quién eres sin esconder lo que te hace única.
No es ego, es autoestima
Leo suele cargar con la fama de ser un signo narcisista, pero en realidad, su energía nos recuerda lo importante que es reconocerte a ti misma con amor. No tienes que tomarte selfies diarias o contarle a todo mundo tus logros (aunque puedes), pero sí es buena idea reconectar con lo que te apasiona, hablar de lo que te importa y recuperar esa parte que a veces escondes por miedo al juicio.
Como escribe Chani Nicholas, astróloga y autora, la energía de Leo se trata de presencia: estar en tu cuerpo, en tu vida, con confianza y sin pedir disculpas por ello.
¿Cómo se vive esta temporada?
Depende de tu carta natal, pero hay formas colectivas de aprovechar esta energía solar:
-
Haz algo creativo sin preocuparte si es “bueno” o no. Pinta, canta, baila en la sala. No lo hagas por likes.
-
Rodéate de personas que celebren quién eres. Si te sientes juzgada, no es tu escenario.
-
Hazle caso a tu cuerpo. El Sol también representa vitalidad. ¿Qué necesitas para sentirte viva?
-
Revisa cómo estás compartiendo tu historia. Leo no se trata de protagonismo forzado, sino de narrar desde el corazón.
Y si te sientes drenada por la intensidad, equilibra con momentos de descanso: el brillo también necesita sombra para destacar.
¿Un exceso de drama?
Es normal sentir que todo se vuelve más intenso emocionalmente. Por eso, es clave diferenciar entre expresión y explosión. Expresar lo que sientes no es lo mismo que dejar que el drama te gobierne. Y si necesitas reconectar contigo sin tanto ruido externo, puedes probar prácticas como este ejercicio de respiración para calmar el sistema nervioso.
Publicado por Redacción.
