La calistenia puede ser una increíble manera de fortalecer tus músculos y darle más movilidad a tu cuerpo, pero hay muchos errores que puedes cometer siendo principiante que son fáciles de evitar.

Aquí te listamos algunos de estos errores más comunes y cómo evitarlos:

Ignoras los callos

Si entrenas mucho usando barras, especialmente con movimientos explosivos, es de esperarse que te saldrán callos en las manos. Pero al principio los callos se rompen y maltratan y eso luego te puede impedir continuar con el entrenamiento en lo que sanan.

Recomendamos que siempre uses guantes para este tipo de ejercicio, si consigues unos con soporte para las muñecas, será mucho mejor.

No le sumas peso más pronto

Tan pronto superes las 8 repeticiones con un ejercicio, sales del rango para fortalecer, una vez llegues a los 10 o 12 repeticiones, estarás trabajando en resistencia.

Si quieres seguir fortaleciendo tu fuerza, considera agregar pesas a tu rutina. Si no tienes un chaleco de esos que pesan, empieza con una mochila llena.

Haces trampa con el rango de movimiento

Enfocarte en la cantidad de repeticiones que quieres lograr puede hacer que hagas trampa de repente y no extiendas por completo los brazos en un movimiento como lagartijas o algo similar.

Si haces esto no crearás la fuerza suficiente para seguir progresando.

No usas asistencia

Agregar una banda de resistencia a ciertos ejercicios mientras progresas con tu entrenamiento puede ser una enorme ayuda y no deberías de dejar que tu ego se ponga en el camino. No es trampa, es una ayuda para llegar a donde quieres.

Entrenas con demasiada frecuencia

Si tu meta es verte musculosa y tener buen cuerpo, entonces entrena todo lo que quieras. Pero si sólo entrenas los mismos músculos con los mismos movimientos, no conseguirás fuerza de manera consistente.

Si lo que buscas son las habilidades que adquieres con la calistenia, entonces vas a querer moderar la cantidad de tu entrenamiento y darte los días de descanso necesarios que te pide tu cuerpo.

Inconsistencia con tu rutina

Si empiezas con una rutina por un par de semanas y luego empiezas con otra, no verás resultados. Haz un poco de investigación y arma una rutina y acatate a ella, si acaso hazle unas pequeñas modificaciones que te ayudarán a seguir así.

No entrenas tu movimiento

Esto es un enorme problema, porque intentarás conseguir una habilidad que simplemente no podrás hacer. Si no tienes un buen rango de movimiento, hay ejercicios que no podrás hacer.

Entrena el movimiento con la misma frecuencia que entrenas la fuerza y vuelvelo una parte consistente de tu rutina.

Publicado por Othón Vélez O’Brien.