
Abres el refri, no hay nada que se te antoje, terminas pidiendo comida por tercera vez en la semana y a los dos días la mitad de las verduras ya no sirve. Si te suena familiar, no es que no sepas cocinar: lo que falta es un plan sencillo que no te quite el fin de semana.
Planear tus comidas no es armar un menú perfecto, es decidir de antemano lo suficiente para que entre semana no tengas que pensar tanto.
¿Por qué cuesta tanto trabajo planear las comidas?
- Quieres armar un plan demasiado ambicioso, con recetas distintas para cada día
- Decides sin revisar qué ya tienes en casa
- Compras ingredientes que solo usarías una vez
- Se te antoja otra cosa justo el día en que “tocaba” lo planeado
Un plan que no se puede ajustar no sobrevive la primera semana.
¿Cómo planear tus comidas de la semana paso a paso?
- Revisa qué ya tienes: empieza por lo que está en tu refri y alacena, para gastar menos y desperdiciar menos
- Elige pocas recetas: con 3 o 4 que te gusten es suficiente, y se pueden repetir
- Repite ingredientes: una misma base (arroz, pollo, verduras, huevos) se puede convertir en varios platos distintos
- Deja un par de días libres: para sobras, antojos o salidas con amigos
- Haz la lista del súper desde el plan: compras lo que necesitas, no lo que se ve bonito en el pasillo
¿Cómo adelantar comida sin pasarte el domingo en la cocina?
- Cocina una o dos bases en cantidad (arroz, frijoles, pollo desmenuzado) y combínalas distinto cada día
- Lava y corta las verduras que más usas apenas llegues del súper
- Guarda porciones individuales en recipientes que puedas llevar contigo
- Congela lo que no vas a comer en los primeros tres o cuatro días
- Prepara una salsa o aderezo que cambie el sabor de lo mismo
¿Qué hago si un día no se me antoja lo planeado?
Cambia el orden de los días en lugar de abandonar el plan completo. Si ya tienes los ingredientes, solo muévelos a otro día de la semana. Un plan flexible funciona mejor que uno que te obliga a comer lo mismo cuando no tienes ganas.
Planear no es cumplir al pie de la letra, es tener una opción lista cuando llegas cansada.
¿Qué es lo que más trabajo te cuesta de planear tus comidas: decidir qué comer o encontrar tiempo para cocinar? Cuéntanos en comentarios.
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Publicado por Redacción.
