La última cinta de animación de Disney rebasa los 800 millones de dólares en todo el mundo, una cifra que Simba no pudo alcanzar en su primer lanzamiento.

En Disney se frotan las manos: tras dos meses y medio en la cartelera mundial, a Frozenparece quedarle todavía cuerda para rato. En Estados Unidos se situó el pasado fin de semana como la cuarta película más vista, añadiendo 9 millones de dólares a un botín que, solo en Norteamerica, se acerca ya a los 350 millones. En España aguanta en el top 10. Dólar a dólar ha rebasado los 810 millones. Tal es su éxito que ya se ha anunciado que se convertirá en un musical.

La lista de hazañas del filme es interminable. Cuando recuperó el número uno en EEUU ¡siete! semanas después de su estreno, se sucedieron los titulares. Un caso de longevidad como pocas veces se han visto. Un aguante fuera de lo común. Forbes le llegó a dedicar un análisis donde recomendaba a los expertos en marketing que tomaran buena nota.

La maniobra, sin duda, había sido inteligente: lanzada a finales de noviembre, con escasa competencia, hizo el suficiente acopio de entradas despachadas para llegar con opciones a la temporada navideña, donde su gancho entre los más pequeños funcionó a las mil maravillas. Reactivada, aguantó el cuerpo a cuerpo con los sucesivos estrenos y llegó, incluso, a derrotarlos.

La temporada de premios también ha contribuido a ese aguante que sorprende a propios y extraños. Los Globos de Oro la designaron como la mejor cinta de animación. En los Oscar cuenta con dos nominaciones: en esa misma categoría y por su canción principal, «Let it go».

Pero hay todavía otro hito que ha terminado de encumbrar a Frozen…

POR DELANTE DE «EL REY LEÓN»

Superar a El Rey León, todo un tótem en la factoría Disney, marcó un antes y un después para Frozen, objeto con tal motivo de un amplio reportaje en el «Wall Street Journal». Sí, las aventuras de Simba han amasado en todo el mundo casi 1.000 millones de dólares. Pero con truco: Disney la relanzó en hasta dos ocasiones, la más provechosa de ambas, en 2011, cuando apostó por el 3D y añadió unos 180 millones a la cuenta. En su día, en 1994, marcó 768, sensiblemente por debajo de los 810 deFrozen.

El éxito de esta última es motivo de especial celebración en Disney. Como bien apunta el «WSJ», la división de animación de la casa del ratón Mickey ha vivido a la sombra de Pixar desde que se convirtieron en compañías hermanas. Por cada éxito de Pixar (Toy Story 3, Up, Monstruos S.A.), Disney pinchaba en hueso (El planeta del tesoro, Chicken Little).

Enredados supuso en 2010 un balón de oxígeno considerable. Y, más importante, sacó a Frozen del cajón en el que permanecía encerrada (como tantas películas) desde hacía años. Inspirada en un relato del prolífico Hans Christian Andersen, «La Reina de las Nieves», a los jefes del estudio no acababa de convencerles. El guión fue sometido a un considerable lavado de cara y recibió luz verde.

Una decisión que Disney no ha dejado de celebrar desde entonces. El público ha recibido con los brazos abiertos la historia de la intrépida Anna, que parte en busca de su hermana para terminar con el invierno perpetuo que se cierne sobre su reino. Aventuras, humor y canciones. El habitual cóctel «made in Disney». Más exitoso que El Rey León. Quizás no a la misma altura en términos artísticos. Aunque la última palabra la tienen los fans.

Fuente: ABC