concentrarte

No siempre es ansiedad ni falta de disciplina

Seguro te ha pasado: estás frente a la compu, con una lista de pendientes que no debería ser tan complicada, pero simplemente no puedes poner atención. En un mundo que insiste en la productividad como medida de valor, lo primero que hacemos es culpar a la mente: “Estoy distraída”, “ya no tengo enfoque”, “debería meditar más”. Pero ¿y si el problema no empieza en tu cabeza?

Diversos estudios han demostrado que muchas veces el cuerpo es el origen de nuestra dificultad para concentrarnos. Desde la falta de sueño hasta niveles bajos de glucosa, nuestros sistemas físicos influyen directamente en nuestra capacidad cognitiva. Como explica la psicóloga y escritora Hilary Jacobs Hendel en su ensayo para Psychology Today, estados como la incomodidad corporal, la tensión muscular o incluso el hambre son factores que secuestran nuestra atención.

¿Qué necesita tu cuerpo ahora?

Antes de forzarte a terminar lo que estás haciendo, haz un escaneo rápido:

  • ¿Dormiste mal?

  • ¿Tienes hambre o estás deshidratada?

  • ¿Has estado sentada en la misma posición por horas?

  • ¿Estás respirando superficialmente?

La neurocientífica Lisa Feldman Barrett lo explica bien: el cerebro está constantemente haciendo predicciones sobre el estado del cuerpo, y muchas veces lo que sentimos como “falta de enfoque” es en realidad una señal de que algo físico necesita atención. En lugar de sobre exigirnos, el primer paso podría ser preguntarnos: ¿cómo está mi cuerpo hoy?

En esta nota de Caracteres sobre higiene táctil, exploramos cómo incluso lo que tocas afecta tu estado mental. Cuidarte no sólo es cuestión de meditar o desconectarte, también implica revisar el sistema completo.

Conexión antes que corrección

No todo es déficit de atención. A veces, sólo estás intentando funcionar en un cuerpo que necesita otra cosa. Antes de buscar más hacks de productividad o instalar otra app para evitar distracciones, conéctate contigo. Tal vez lo que necesitas no es más disciplina, sino más descanso, más agua o simplemente un poco de movimiento.

Publicado por Redacción.